Cine y educación #3 — El cine como arte en la escuela
Tercer texto de la serie Cine y Educación de Pupilo. Después de hablar del porqué y de la Ley 13.006, llegamos a una idea que cambió la forma en que mucha gente piensa el cine en la escuela.
Casi todos los que fueron a la escuela en Brasil vieron alguna vez una película en clase “para aprender algo”: la Revolución Francesa, el ciclo del agua, un libro de la lista del examen de ingreso. La película como ilustración. Este texto trata de otro camino, que no se pelea con ese, pero va más allá: tratar el cine como arte.
La hipótesis de Bergala
El francés Alain Bergala fue crítico y editor de la revista Cahiers du Cinéma, cineasta y profesor. Entre 2000 y 2002 fue asesor del plan de cine en las escuelas públicas de Francia (STECZ, 2015, p. 143). De esa experiencia nació el libro La hipótesis del cine (L’hypothèse cinéma), publicado en Brasil en 2008 por Booklink y el CINEAD, programa de la Facultad de Educación de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).
La hipótesis, como él la cuenta, es la del encuentro con la alteridad: el arte entra a la escuela como algo “radicalmente otro”, que no cabe entero en la lógica de materia, programa y examen (BERGALA, 2008, p. 29, traducción nuestra). Para él, el arte es por naturaleza un elemento que perturba a la institución, y eso es bueno (BERGALA, 2008, p. 30).
De ahí sale una de las frases más citadas del libro: el arte no se enseña, sino que se encuentra, se experimenta y se transmite por otras vías además del discurso del saber (BERGALA, 2008, p. 31). El docente, en ese caso, deja de ser solo quien explica y pasa a ser un “pasador”: alguien que lleva al grupo hasta la película y se queda con él frente a ella.
No hace falta ser especialista
Muchas docentes desisten del cine porque creen que tienen que dominar términos técnicos: plano americano, contrapicado, travelling. Bergala tranquiliza. Para él, siempre valdrá más un profesor que sabe poco pero se acerca al cine de manera abierta que uno que se aferra a definiciones rígidas de movimientos de cámara y escalas de plano (BERGALA, 2008, p. 127).
El vocabulario ayuda, pero viene después. Lo que importa es la actitud: curiosidad, atención, ganas de mirar otra vez.
Mirar como quien va a filmar
La propuesta más práctica del libro, y quizás la más útil para el aula, es lo que Bergala llama “análisis de creación”. En lugar de solo descifrar la película (“¿qué quiere decir?”), el grupo intenta volver al momento en que las elecciones todavía estaban abiertas, cuando el cineasta podría haberlo hecho distinto (BERGALA, 2008, p. 129-130).
Cita al cineasta Jean Renoir, para quien amar una película exige ser “un cineasta en potencia”: pensar “yo lo habría hecho de esta o de aquella manera” (BERGALA, 2008, p. 128, traducción nuestra). Y da un ejemplo hermoso: frente a un ramo de rosas en la pantalla, hay que imaginar que podría haber tulipanes y lirios en su lugar (BERGALA, 2008, p. 131). Todo lo que aparece en una película fue elegido entre otras posibilidades.
Bergala resume el gesto de creación en tres operaciones mentales simples, que se mezclan todo el tiempo: la elección, la disposición y el ataque (BERGALA, 2008, p. 134). Elegir qué filmar, decidir dónde poner las cosas y la cámara, y definir el momento de empezar. En el texto “Quando a criança segura a câmera” (en portugués) mostramos cómo aparecen estas tres operaciones cuando los chicos toman la cámara.
Ver y hacer, dos caras de la misma moneda
En Brasil, estas ideas fueron retomadas y transformadas por investigadores y proyectos. Adriana Fresquet (UFRJ) y Cezar Migliorin (UFF) escriben que ver y hacer son el anverso y el reverso de una misma práctica (FRESQUET; MIGLIORIN, 2015, p. 16). Quien mira con atención empieza a querer filmar; quien filma empieza a mirar de otra manera.
El proyecto Inventar com a Diferença (Inventar con la Diferencia), de la Universidad Federal Fluminense junto con la Secretaría de Derechos Humanos de Brasil, llevó esa idea a escuelas públicas de todo el país. Su material avisa desde el comienzo que no es un manual de recetas, y que no se trata de formar cineastas ni de enseñar técnicas (MIGLIORIN et al., 2014, p. 12). En cambio, propone “dispositivos”: ejercicios, juegos y desafíos con reglas simples, para que el estudiante maneje lo básico del cine y, al mismo tiempo, invente con él (MIGLIORIN et al., 2014, p. 22).
Tres ejercicios para la próxima clase
1. El plano sin cámara. Inspirado en Inventar com a Diferença: en parejas, un estudiante cierra los ojos y su compañero lo guía por la escuela durante unos tres minutos. Al final, el guía lo ubica como si fuera una cámara, y él abre los ojos por unos cinco segundos. Después, el grupo conversa sobre las “imágenes” que vio, o las dibuja (MIGLIORIN et al., 2014, p. 38). Sin ningún equipo, todos entienden qué es un encuadre.
2. Pausa y pregunta. Elige un corto y detenlo en tres momentos. En cada uno, pregunta: ¿dónde estaba la cámara? ¿Qué quedó fuera del cuadro? Si ustedes fueran el director, ¿qué cambiarían? Es el análisis de creación de Bergala en versión de aula.
3. Tulipanes en lugar de rosas. Después de ver una escena, pide que cada grupo describa cómo sería si se hubiera filmado de otra manera: otro lugar, otra hora del día, otra música, otro punto de vista. No hay respuesta correcta. El ejercicio es darse cuenta de que la película está hecha de elecciones.
Un minuto de cine, de verdad
Este video muestra el ejercicio Minuto Lumière hecho por adolescentes del Centro de la Juventud de Pinhais (Paraná), en el Projeto Realidades, un taller en alianza con Pupilo. La propuesta sigue las tres operaciones de Bergala: una acción cotidiana, un único plano, cámara quieta durante un minuto.
¿Y los contenidos?
Tratar el cine como arte no significa abandonar los contenidos. Fresquet y Migliorin apuestan por un cine que produzca aprendizajes variados, incluso de contenidos, pero “como efecto y no como objetivo” (FRESQUET; MIGLIORIN, 2015, p. 16, traducción nuestra). El grupo que conversó de verdad sobre una película hecha en una comunidad quilombola va a recordar la historia de ese territorio. Pero la va a recordar porque vivió algo frente a la pantalla.
En Pupilo Play, cada película tiene sinopsis, ficha técnica e información sobre quién la hizo. Es un buen punto de partida para mirar como quien va a filmar.
En esta serie
- #1 Por qué cine en la escuela
- #2 La Ley 13.006, más de diez años después
- #3 El cine como arte en la escuela (este texto)
- #4 Cuando el grupo hace la película: lo que aprendimos en los talleres
- #5 Cómo llevar una película al aula con Pupilo Play
Referencias
- BERGALA, Alain. A hipótese-cinema: pequeno tratado de transmissão do cinema dentro e fora da escola. Traducción de Mônica Costa Netto y Silvia Pimenta. Río de Janeiro: Booklink; CINEAD-LISE-FE/UFRJ, 2008. (Original: L’hypothèse cinéma, 2002.)
- FRESQUET, Adriana; MIGLIORIN, Cezar. Da obrigatoriedade do cinema na escola, notas para uma reflexão sobre a Lei 13.006/14. En: FRESQUET, Adriana (org.). Cinema e educação: a Lei 13.006 – reflexões, perspectivas e propostas. Ouro Preto: Universo Produção, 2015.
- MIGLIORIN, Cezar; PIPANO, Isaac; GARCIA, Luiz; GUERREIRO, Alexandre; NANCHERY, Clarissa; BENEVIDES, Frederico. Inventar com a diferença: cinema e direitos humanos. Niterói: Editora da UFF, 2014.
- STECZ, Solange Straube. Cinema na escola: muitos desafios no horizonte. En: FRESQUET, Adriana (org.). Cinema e educação: a Lei 13.006 – reflexões, perspectivas e propostas. Ouro Preto: Universo Produção, 2015.
- Minuto Lumière – Projeto Realidades. Canal de Pupilo en YouTube, 2023.